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jueves, 9 de abril de 2026

EL SUICIDIO DEL ESPAÑOL

 Ser y sentirse español es un suicidio social en España. Se le persigue desde el gobierno y desde los gobernáculos autonómicos. La bandera se esconde tras las columnas y el no se qué que la hace constitucional frente al águila de San Juan  que la hacía española. Lo español es tímido y asustadizo, condescendiente, contemporizador. Las vergonzosas procesiones de Semana Santa, antes actos de fe y de reconocimiento salvífico de Nuestro Señor, son, según Moreno Bonilla, cultura. Lo español se disuelve, se muere lentamente de enfermedad terminal. Las alternativas de lo español son escasas, burdas, inconsistentes. Este es ahora un país de rojos y maricones como dijo Jorge Javier en TV. Rojos y maricones entregados al cine almodovariano y amenabariano. O un país de ridículos y grotescos personajes como Torrente con buena recaudación en taquilla, personajes grotescos y ridículos como la ministra o exministra Montero de gran poder de contorsionismo facial. O de Illa y sus secuaces charnegos reconvertidos al islam catalán. O un país de liberales economistas entregados a los anglosionistas, defensores a ultranza de las barbaridades criminales de Trump y Netanyahu. Nada de orgullo nacional, más allá de los restos del Real Madrid ahora entregado al mundialismo que lo convierte de blanco en negro y lo lleva a la ordinariez colectiva de once elementos que solo se quieren a sí mismos. 

Y Sánchez en su propósito de acabar con esta pobre nación se va a China. 

PSOE producto de extrañas fuerzas antiespañolas que está dando los últimos golpes al ataúd que contiene lo que fue España. 

EL SUICIDIO DEL ESPAÑOL

 Ser y sentirse español es un suicidio social en España. Se le persigue desde el gobierno y desde los gobernáculos autonómicos. La bandera s...