Lo que nos destruye es la insolidaridad. El sistema democrático español ha fracasado. Desde que se aprobó la constitución del 78 solo en tres ocasiones el relevo de siglas en el gobierno resultó pacífico. Primero gobernó la UCD con Suárez al frente. La dimisión de Suárez se vio envuelta en el golpe de 1981 y se produjo el relevo en la presidencia del gobierno a cargo de Leopoldo Calvo Sotelo. Ricardo de la Cierva contaba que a pesar de que las deliberaciones del consejo de ministros eran secretas, él podía dar fe de las intervenciones de don Leopoldo porque nunca le había oído ni una sola palabra en dichos consejos.
En las siguientes elecciones fue candidato de la UCD Landelino Lavilla y el ganador de dichas elecciones por mayoría absoluta fue el PSOE de Felipe González.
Gobernó durante aproximadamente doce años y los procesos electorales fueron limpios y absolutamente transparentes.
El siguiente relevo, cuando el PP de Aznar llegó al poder también se hizo sin problema ninguno. Aznar gobernó durante ocho años y al final de su mandato comenzó en España esta situación que estamos padeciendo en la que el sistema democrático de relevo pacífico en virtud de los resultados electorales dio paso a sucesiones en el gobierno precedidas de atentados como el del 11 M y la irrupción de las llamadas revoluciones de colores que han desestabilizado países como Ucrania.
El resultado electoral que llevó a Rajoy al poder estuvo marcado por las previas manifestaciones que al final del mandato de Zapatero dieron paso a la aparición de Podemos y al despegue de partidos como Ciudadanos. Dichas manifestaciones revestidas de supuesta espontaneidad estaban organizadas por elementos de servicios secretos extranjeros que están infiltrados en los partidos españoles.
El siguiente proceso electoral dejó a Rajoy con una mayoría simple gracias a la irrupción de estos partidos salidos del 15 M y hubieron de repetirse las elecciones en las que el PP mejoró el resultado, pero siguió en mayoría simple. Fue investido presidente gracias a la abstención del PSOE. En 2017 el gobierno de Rajoy tuvo que aplicar el artículo 155 de la Constitución ante el golpe de Puigdemont. En 2018 Rajoy fue destituido mediante una moción de censura basada aperenteme en una sentencia sobre el caso Gürtel y apoyada por mayoría absoluta en el congreso que llevó a Sánchez al gobierno sostenido por una coalición de partidos abiertamente antiespañoles. Una auténtica revolución de colores en el congreso.
En definitiva los atentados del 11M llevaron a Zapatero al poder y el golpe de Puigdemont acabó por llevar a Sánchez al gobierno.
En este momento España se enfrenta a ua desafío existencial con la invasión marroquí de Ceuta y las acampadas Mari Carmen que como ocurrió con la sentencia Gürtel solo son procedimentales. No hay nada que sostenga semejantes desafíos a la nación.
Mientras tanto la mayor parte de la sociedad española se entretiene con la TV y sigue creyendo que en el fondo, nada de todo esto nos afecta.