Rufián ha felicitado a Puente con esas palabras. Parece increíble, pero en esta España acosada desde fuera y desde dentro cualquier barbaridad tiene cabida y repercusión en los medios.
He leído una publicación en X de una ciudadana corriente en la que achaca 191 muertos a Aznar, creo que se refiere a las víctimas del 11M, y 2.000 y pico a Ayuso, referidas a las muertes por el COVID, como contraste con los muertos de los trenes a los que se olvida de sumar los fallecidos en la DANA que, medios de comunicación serviles mediante, acabaron achacóndose al pobre Mazón.
Los fans de Sánchez le defienden en todo el espectro de las redes sociales. España parece definitivamente perdida. Puente ha sido un ministro más del partido socialista reconfigurado desde la irrupción de Zapatero. El presidente de la ceja dijo en su momento: "He demostrado que cualquiera puede ser ministro". También dijo que los musulmanes debían entrar en los cuerpos de seguridad: "para que se infiltren..." Respondió a una asociación de víctimas de ETA que acudió a una reunión con él que a su abuelo también le habían fusilado durante la guerra civil. De aquellos polvos vienen estos lodos.
Eludir cualquier responsabilidad es la consigna de los gobiernos socialistas a partir de Zapatero. Aplaudir cualquier actuación que hunda un poco más a España en este desastre que recientemente comienza con la revolución de colores de Puigdemont es la táctica política del PSOE de Sánchez. Zapatero apoyó los movimientos antiespañoles reclamando a los independentistas catalanes que enviaran cualquier ley autonómica que él las apoyaría. Intentó entregar Endesa al nacionalismo catalán y ante el fracaso acabó entregándola a la mafia italiana. Todo ello con la perenne sonrisa idiotizada y apoyado con un fanatismo salvaje por parte del mundo llamado de la "cultura" en España.
Reciordamos que cuando el presidente catalán proclamó la independencia de Cataluña, un mero gesto de firmeza del gobierno Rajoy bastó para poner en fuga a estos elementos y tuvo lugar una reacción en toda España que puso a la industria y el comercio catalán ante las consecuencias de semejante reacción.
No obstante, PSOE mediante, el golpe de Estado continúa cada vez con mayor fuerza. El asunto PEGASUS reactivó algún oscuro secreto sobre los independentistas catalanes. El origen fue Canadá, el mensajero Dylan Farrow. presunto hijo de Wody Allen, la conclusión evidente, España acosada desde el ámbito anglosajón. Empresas de Canadá comprando cualquier fábrcia de origen español o hispano en la América que habla español. Trump asaltando a Venezuela y robando descaradamente el petróleo que necesita. España entera tremendamente débil ante un futuro incierto.
Aquí y contra España confluyen fuerzas internacionales que buscan algo más que la sumisión de España, buscan su destrucción como nación. Como Estado independiente. Como centro de lo que fue un imperio integrador frente a los imperios francobritánicos todos ellos de carácter depredador.
Si una simple ciudadana termina por publicar barbaridades como las que he referido antes y lo hace no por convicción o simple reflexión personal, creo que es evidente un esquema mental rayano en la idiocia profunda, sino por el seguimiento de los lemas, torpes emitidos por el partido, estamos ante una repetición ahora extendida a toda España de las tácticas etarras e independentistas que han destruido el País Vasco y Cataluña.
Feijóo promete gestión. Veremos hasta donde llega en las elecciones. De momento Sánchez está cambiando de táctica. Despeja Sol policía mediante. Se deshace de Puente que se había convertido en un lastre y se encamina al control de las elecciones mediante nietos impostados, voto por correo y lo que haga falta. Soros le aconseja.