Wyoming ha hecho un programa en el que denigra a los venezolanos que por diversos motivos viven en España. Este hombre de gestos ásperos, de grandes contorsiones faciales, con cierta gracia cuando distorsiona cejas y enmarca arrugas en el rostro gomoso del que disfruta, es un activista antiespañol de libro. Entregado al sanchismo y enemigo acérrimo de cualquier cosa que suene a español con el problema que arrastran todos los que como él piensan y actúan, de que para escupir a España y al español necesitan hablar en español. Dado su nombre de guerra supongo yo que sabrá inglés.
Broncano es otro presentador que normalmente evito. En cuanto aparece con el bombo cambio de canal. Por supuesto es un actor. Mediocre diría yo que siempre interpreta ese papel de tipo displicente, falsamente serio-gracioso. Manos en los bolsillos paseos por la tarima dirigiéndose a un público que supongo pagado para rellenar asientos y aplaudir a la orden. En el último programa aparece otro presunto humorista que durante un tiempo hizo un dúo con un compañero al que finalmente dejó tirado. Este se llama José Mota.
No sé lo que hablaron. Entre las supuestas originalidades de Broncano la entrevista se lleva a cabo de pie. Me sorpredió, pero ya estaba en modo huida y recalé donde siempre, en la 7 y en la familia de policías. Hablaremos de esta serie y sus equilibrismos.
Pero volvamos a Wyoming y su miserable ataque a los venezolanos que están con nosotros. Por supuesto nunca hará algo semejante con los marroquíes, paquistaníes, islamistas en general que nos invaden a la orden del profeta. Unos son España misma y nos enriquecen, los otros son vanguardias islámicas que nos destruyen. Vean a Cataluña que despreció la inmigración americana porque hablaban español y fomentó la islamista porque el odio a España ciega a la mitad de los españoles sean catalanes, vascos o izquierdistas en general.
América hispana era en su momento España, no de España como dicen algunos, sino España misma. Por circunstancias históricas resulta que nos entendemos perfectamente con ese conglomerado de países y de habitantes y culturalmente somos lo mismo. En buena lógica deberían formar una comunidad de intereses y deberíamos formar parte de todo ello. Por el contrario esta izquierda nacional y parte importante de la mal llamada derecha, me refiero a la liberal angófila, aborrecen de nuestra identidad hispana y se inclinan, se licúan, se humillan ante USA e Israel, nuestros grandísimos enemigos. Y toda esta estupidez no solo es española, sino también americana.
Vean a la Delcy entregando todo el petróleo, toda la materia prima abundante de Venezuela al subnormal profundo Trump a cambio de permanecer en el poder y continuar con la represión a su propio pueblo.
Veamos a Corina y sus anteriores declaraciones abogando por una intervención militar de USA en su propio país, y las intenciones reales de los USA a los que la libertad y la democracia cada vez les importa menos. El guantazo en la cara de la premio nobel de la paz que pedía guerra contra su propio país, es pavoroso.
Veámonos a nosotros mismos atacados por Marruecos y traicionados por el elenco político y publicitario con los dos ejemplos que hemos dado anteriormente. Pero debemos saber sin ninguna duda que detrás de la invasión marroquí está Estados Unidos y está Israel. Son los que mantienen a Sánchez en el poder.
Sí, puede parecer que Sánchez es antiisraelí, pero es un peón, un actor sin demasiada importancia que actúa a la orden de los que realmente mandan y que hace exactamente lo que ellos quieren. Destruir España. Llevarnos a la guerra civil y a millones de muertos españoles.
Nuestro destino es América y el destino de los americanos es España. Hasta que unos y otros no comprendamos cosa tan sencilla y actuemos de acuerdo con esto, estaremos a merced de nuestros enemigos seculares.