Parece que va a tratarse de una "performance", una representación teatral en la que don Felipe y señora, supongo, van a visitar un cementerio musulmán de la ciudad y rendir homenaje a algún difunto discípulo del profeta que debe tener algún significado especial.
La Zarzuela intenta nadar y guardar la ropa al mismo tiempo en lo que no puede ser otra cosa que una visita falsa y con retorcidas intenciones.
Tanto Moncloa como Zarzuela bailan al ritmo de la agenda 2030. Sánchez reporta ante Soros y Borbón ante doña Letizia que representa el nuevo orden mundial del sistema de noticias y propaganda.
Veo en la presentación de un vídeo de Armesilla, o quizá en algún minuto de los que dedica a analizar el mundo en el que vivimos que: "España, siempre, siempre, siempre... ha estado sola". Yo diría que nunca tan sola como ahora.
Abandonada por sus propios dirigentes y entregada a sus enemigos históricos. Soros es judío y la tribu no perdona la expulsión que decretaron los reyes. Expulsión más ficticia que real. La mayor parte se quedó en España reconvirtiéndose a la fe católica al menos en apariencia.
Que Sánchez aparezca como el gran enemigo de Israel es también teatral. El objetivo es destruir España, expoliar cualquier territorio o parte de España que pueda alcanzarse con el recurso de la inmigración salvaje y del buenismo imperante y en ese objetivo Sánchez es impagable.
Pero no nos engañemos, el resto de partidos también participa en este juego de justificación a las andanzas de Israel. Marruecos es una marioneta de Israel y de Estados Unidos. Y aquí, cualquiera que denuncie esta situación, esta conspiración contra España será identificado como antisemita y desde luego cancelado y aislado como un virus peligroso.
Pero qué más da. La visita del rey confirmará esto que estamos denunciando. Si va al cementerio musulmán los ceutíes ya pueden pensar qué es lo que subyace detrás de esta representación. Solo tenemos que echar la vista atrás. Cuando los atentados de Barcelona en los que unos islamistas al mando de un camión mataron a varias personas, se puso en marcha una nueva y ya vista representación en la que un barcelonés afectado por los atropellos se abrazó compungido y a un desconocido musulmán.
Acto seguido el sistema partidista y parasitario español arraigado en Cataluña y con apoyo del resto de partidos españoles en la zona de izquierdas arremetieron contra el gobierno del PP de por entonces. La culpa era del PP y el islamismo radical quedaba exonerado, sobre todo después de que liquidaron sin ningún problema a los islamistas que llevaron a cabo la acción terrorista. La culpa de la radicalización de estos jóvenes difuntos era del PP. Como estaban ya convenientemente muertos cualquier investigación sobre los inductores o sobre la preparación del atentado quedó enterrada antes del funeral y para consuelo de ulteriores radicales elegidos al efecto, los muertos eran ya mártires disfrutando del cielo musulmán repleto de "huríes" jóvenes y bellas compañeras celestiales.
Se trata del desvío de culpa. Alguien comete un crimen y traslada la responsabilidad del acto cometido a otra persona o a la propia víctima. "Mira lo que me has obligado a hacer", le dice el marido celoso a la mujer muerta.
Ejemplos de esta maniobra los hay a montones sobre todo en esta España asaltada por el terrorismo internacional desde el mismo momento en que se volvió o quiso ser un Estado comparable a los del entorno.
Seguiremos con atención la visita.