El tribunal europeo. No sé cuál es, hay tantos, será algo de derechos humanos o similar. En fin. Es decir que ese tribunal sea el que sea, avala la amnistía para Puigdemont.
Ahora bien, la amnistía parece que la concede, la ofrece, la defiende, la desea, el conglomerado congresual español al mando de Sánchez.
El mocho errante podrá seguramente volver a España o a Cataluña o a esto que va quedando de la España unida de poco antes del 78 y mofarse, reiterarse, reírse y finalmente retirarse a la masía de la abuela a cultivar setas o "perretxikos" o lo que sea que tenga por capricho acompañado de Marcela Topor o quizá no porque la Marcela tiene trabajo en la televisión o en alguna televisión o en algún periódico, no estoy seguro, pero parece que el medio en cuestión depende de algo público catalán y le paga bastante bien. Unos seis mil euros al mes. Y Puigdemont no sé de qué vivirá. De momento parece que le paga el parlamento catalán y hay donaciones y hay ingresos desconocidos que le mantienen en un bien vivir, a pesar de estar de un lado para otro en esta UE que hace lo que puede y no es poco para desestabilizar, destruir, descomponer, asaltar, insultar a ese pobre país que todavía se llama España.
Sánchez está muy contento, el PSOE está muy contento y todo el espectro antiespañol está feliz de que este hombre haya encontrado apoyo en Europa, repito apoyo a una amnistía decretada por el gran decretador nacional. Las beatíficas sonrisas de las instituciones europeas antiespañolas se contienen de momento, pero pronto serán carcajadas. "Después de todo son ustedes mismos los que se suicidan. Nosotros solo certificamos el derecho a la eutanasia que nos solicitan".
En otro orden, el sarcasmo de ciertos medios y no solo los independentistas cuando decían que Putin estaba detrás de las algaradas catalanas que acabaron con Rajoy y llevaron al enterrador a la Moncloa ha quedado definitivamente confirmado.
Todos lo sabían, pero esos personajes que admiran a Israel y a Estados Unidos, esos que quieren triturar a Irán y convertirlo en Siria, o en Libia, o en Irak, todos esos afirmaban sabiendo que era mentira que Rusia estaba detrás del independentismo catalán. Detrás del independentismo vasco y catalán están Inglaterra y Francia sobre todo. También países de la UE menos aparentes, Suiza en la que convergen dineros y negociadores, Canadá curiosamente y sobre todo y por encima de todos ellos el congomerado antiespañol español. Es decir, el actual PSOE y el comunismo patrio surgido y enardecido y también organizado en los follones del 15 M cuando echaron a Zapatero, pero el expresidente de la sonrisa de "Jocker" nunca se fue.