Translate

lunes, 17 de noviembre de 2025

CÓMO ORIENTARSE EN EL UNIVERSO DAN BROWN.

 



Leí como era obligado el Código da Vinci y creo que también las siguientes novelas de este autor.

Los lectores desprevenidos deben saber que no son novelas de ficción sino novelas ideológicas o incluso teológicas con mensajes harto venenosos para todo el planeta Tierra y sobre todo para los creyentes católicos.


En la primera novela, Dan arremete contra el mismo Cristo. Según la historia que cuenta, nuestro señor no sería ni de lejos un ser divino que resucitó sin un hombre corriente que tuvo hijos con María Magdalena y cuya estirpe fue dispersándose por toda Europa y el Reino Unido. Una estirpe aristocrática incluso. De paso el autor ataca a España entera cosa que repite en una historia posterior. El malo es miembro del Opus Dei, siniestra secta que envía a un asesino sin entrañas para evitar que la terrible verdad que acabaría con la Iglesia Católica y con la fe misma se concozca.


En Ángeles y demonios sigue el mismo camino. Aquí el malvado es nada menos que el camarlengo que es al parecer el que gobierna la Iglesia mientras el cónclave elige nuevo Papa. El argumento es demencial. Un robo de antimateria en el CERN para provocar una explosión de potencia atómica y la intervención del protagonista y la chica que siempre aparece en las novelas de este hombre, para evitarlo.


Resumiendo, nuevo ataque a la fe Católica con una frase que recita Tom Hanks el protagonista en la película y que ahora no recuerdo, pero que más o menos acusa a la Iglesia Católica de genocidio o cosa parecida.


En otra de sus novelas, Inferno me parece, va ya por lo políticamente correcto y se explaya en la teoría del cambio climático y el peligro de muerte del planeta. Prescindible, en mi opinión.


Origen. Otra historia que nos va a desvelar el gran misterio. Se desarrolla en parte al menos en España y el argumento es parecido a otros. Aquí Dan Brown se muestra evolucionista y soluciona el gran problema del mundo científico para fundamentar esta teoría. Así los científicos a lo largo de los años han pensado que el comienzo de la vida en la Tierra debió ser absolutamente casual y sin intervención de ningún ser fuera este divino o alienígena. Para probar la teoría compusieron una suerte de sopa primordial compuesta de elementos químicos que parece son el soporte mismo del ser viviente. La idea era que haciendo caer sobre este compuesto descargas eléctricas la vida se pondría en marcha de manera inmediata. Nótese aquí que la misma intervención de los científicos al componer el caldo primigenio y hacer descender sobre´él rayos y truenos probaría, si hubieran tenido éxito, lo contrario de lo que pretendían demostrar pues nada hubiera sido posible sin intervención exterior al compuesto químico, es decir, la misma intervención de los científicos demostraría la necesidad de una inteligencia externa.

Dan en su novela soslaya este pequeño inconveniente. Toda la teoría de la evolución se sostiene en esta célula vital primera que echaría a andar por mera casualidad surgiendo automática de la composición química y de temperaturas y tormentas que descargarían la cantidad de energía necesaria con exactitud absoluta, sobre el compuesto químico contenido en alguna caldera natural para hacer surgir la vida en este planeta.


El padre Carreira dice en algún video de youtube que si dejamos caer un lápiz repetidamente desde una altura a la mesa, físicamente sería posible que en algún momento quedar en equilibrio vertical sobre la punta, pero la probabilidad sería remota.


Algo así ocurre con la teoría de la evolución y la cuestión final es que se necesitarían una infinidad inimaginable de casualidades y de tiempo para que el lápiz quedara en equilibrio sobre la punta o la vida echara a andar y la teoría evolucionista quedara demostrada. Como la sopa a la que nos hemos referido parece que no funciona, Dan Brown echa mano de un superordenador que es capaz de superar las limitaciones de tiempo y repeticiones y demuestra sin lugar a dudas que tal comienzo casual tuvo lugar. El malo en esta historia vuelve a ser un militar español. No me acuerdo como termina, ni siquiera sé si fui capaz de terminar este ladrillo monumental. Pero es evidente que Dan Brown se la tiene jurada a España quizá por su anterior, no la actual condición, de católica.


Y ayer mientras bostezaba repetidamente creí entender al señor Iker Jiménez y la compañía que en la nueva novela de este autor el evolucionismo queda arrinconado y Dan se vuelve creyente. Pero no en cualquier tipo de fe creacionista sino, ya digo que entre bostezo y esfuerzo por mantenerme despierto, en lo que podríamos llamar fe panteísta. Comentaron que se le había muerto algún ser querido y entonces Dan siente la necesidad de revisar su evolucionismo que lleva directamente a la desaparición de la conciencia de cada uno de nosotros.


Volviendo al padre Carreira puede verse en otro vídeo la controversia entre el creyente y el ateo. El padre, parece que estaba enfermo y era consciente de la proximidad de la muerte, afirmaba sentirse totalmente tranquilo y feliz ante el evento porque al otro lado Nuestro Señor le acogería y le conduciría a la Gloria, o algo así. Por el contrario Antonio García Trevijano afirmaba la misma felicidad porque estaba totalmente convencido de que al otro lado no había nada y sabía que con la muerte iba a desaparecer absolutamente. El padre Carreira le dijo que las cuatro fuerzas que se conocen en física y que son las causantes de todo el entramado material y vital que nos rodea no podían explicar la poesía.


En todo caso nuestro autor cambia de dirección y ahora se muestra creyente en algún tipo de supervivencia tras la muerte que entre risas y las conocidas y teatrales expresiones de asombro de Iker parecían inclinarse por la persistencia de la conciencia en el ultramundo que acabaría por disolverse en el todo divino. En la novela que no pienso leer, parece que se recurre de nuevo al superordenador y a alguna nueva tecnología que posibilitaría la comunicación con el más allá. Esta idea no es nueva y ya la he leído hace bastantes años en una novela muy interesante, pero que pasó sin pena ni gloria. No recuerdo título ni autor desgraciadamente.


En definitiva se trata de la fe panteísta. Dios lo abarca todo y todos, incluidos cada uno de nosotros, seríamos partículas de ese Dios al que volveremos después de muertos como gotas de lluvia que caen sobre el mar. La famosa serie de películas de la Guerra de las Galaxias plantea esta teología panteísta. Hay una fuerza que lo envuelve todo y que tiene dos caras, la luminosa y la tenebrosa (el lado oscuro de la fuerza). La cuestión aquí es que los límites entre el bien y el mal se difuminan y que los guerreros jedi, matan tanto o más que los sijs.


Lo que ocurre y ha ocurrido con este autor no puede ser casualidad. Responde a toda una estrategia de ataque el mismo Señor Jesucristo, a la propia Iglesia Católica y a nuestra pobre España por algún probable motivo siniestro. En mi opinión estas novelas están sobrevaloradas y son tediosas y construidas sobre los sistemas de la tecnonovela que tanto éxito ha tenido a lo largo de las últimas décadas del siglo pasado con autores como Larry Collins, Dominique Lapierre, Frederick Forsyth, etc. bastante más entretenidos todos ellos.



CRÍTICA DE TORRENTE PRESIDENTE

Vaya por delante que no he visto la película por lo que la pregunta es obvia. ¿Cómo se puede criticar algo que no se ha visto? El cine es un...