Translate

domingo, 8 de febrero de 2026

LAS MUJERES QUE NO AMABAN A LOS HOMBRES

EL VARÓN DOMINADO


Algo cambió sin remedio a raíz de las macromanifestaciones femeninas del famoso 8 M.


En este final de la civilización occidental tal como la hemos conocido, los últimos clavos en el ataúd los están incrustando con furia desmedida nuestras mujeres. Ahora ya no son nuestras, son ellas, enemigas nuestras. De nuestras enemigas líbranos Señor, deberemos decir en adelante. 


No valen subterfugios, ni complicadas argumentaciones, ni siquiera la subyacente verdad de que el movimiento feminista lo carga el marxismo revolucionario. Sea cual sea el fondo, el origen, el hecho evidente es que unas por convencimiento y otras por conveniencia o por seguir obedientemente los pasos del rebaño, nos odian. 


Las opciones no son muchas. El poder femenino se cimenta en el sexo. El varón es esclavo del instinto sexual. Ellas lo saben y ellos deben empezar a saberlo también. El noventa por ciento del género masculino persigue el sexo con la avidez y el sinsentido de un perro babeante. Al revés que en el caso de otros mamíferos que deben esperar el reflujo anual de las feromonas femeninas, el macho humano está encadenado de por vida a las llamadas sexuales de la mujer.


El poder psicológico de la hembra de la especie no tiene parangón. En otras familias animales las calenturas sexuales tienen un tiempo como la siembra tiene su período a lo largo del año. Luego todo es placidez para el macho, mientras la hembra carga con la crianza de retoños, víctima del instinto maternal.


Si algo distingue al ser humano es precisamente esa condición sexual perpetua. La mujer atrae al hombre siempre. No necesita esperar la época de apareamiento. La cría de la camada, antes exclusiva función de la mujer, ya se comparte y mediante divorcio, se reparte. La mujer ha perdido el instinto maternal. Las manifestaciones femeninas muestran un fundamento de odio hacia el varón que no debe pasar desapercibido.


Dentro de cada mujer, por muchas mareantes emulsiones sexuales que emita puede que no haya una diosa, sino una pantera negra dispuesta al ataque. Se impone la prudencia. 


Ahora el hombre, esclavo de su instinto, debe tomar otros caminos. Puede hacerse homosexual. Según nuestros avezados psicólogos, la opción sexual se aprende culturalmente y no es algo genético. También puede optar por cambiar de religión. El islamismo se mantiene firme ante el avance femenino. A la Iglesia Católica, en franco retroceso ante el pujante avance mahometano y judío, no parece importarle demasiado entretenida como está en cambiar la cruz por la bandera “gay”. 


Otra opción es la que algunos empiezan a vislumbrar como más deseable, incluso inevitable; por el contrario a los INCEL, comienzan a aparecer algunas asociaciones con el acrónimo VOCEL, voluntariamente célibes. A la libertad por medio de la castidad.  Según estos grupos, el sexo es adictivo como la droga y el tabaco por lo que puede y debe ser controlado, incluso abandonado en estos tiempos tan peligrosos.


Otros grupos de hombres menos radicales se conforman con las muñecas sexuales y esperan el advenimiento de la mujer biónica


Pero mientras tanto los hombres beta, es decir entre el ochenta y el noventa por ciento de los hombres, comienzan a tener mucho cuidado. Los jóvenes, tímidos y arrinconados son ya conscientes de que una relación estrecha con una mujer es, intrínsecamente, peligrosa. 


Incluso los varones alfa, véanse los casos de Errejón, Dani Alves y algunos otros muy mediáticos ponen negro sobre blanco una terrible realidad: cuando un varón del entorno religioso o cultural occidental, se acuesta con una mujer comienza a ser consciente de que en el lado femenino de la cama están también el cuerpo nacional de policía, la guardia civil, la fiscalía, el sistema legal y judicial, el propio gobierno… todos ellos esperando a que entre los espasmos sexuales de uno y otra,  esta última se decida a presentar la correspondiente denuncia. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LAS MUJERES QUE NO AMABAN A LOS HOMBRES

EL VARÓN DOMINADO Algo cambió sin remedio a raíz de las macromanifestaciones femeninas del famoso 8 M. En este final de la civilización occi...