La pregunta que tortura desde hace milenios al ser humano. Con respecto al ser humano español dijo Reverte que en Trento nos equivocamos de Dios. El resultado según él es que somos vagos, mentirosos, envidiosos, oscurantistas, etc. por contra los protestantes y republicanos franceses han progresado en lo económico y en lo social por el amor al trabajo y el apego a las cosas de este mundo.
Sin embargo, nos preguntamos por qué hay procesiones en España y creo que también en Italia y no las hay en el resto de Europa occidental. Desconozco las costumbres en Polonia y otros países católicos del Este de Europa. En todo caso y por lo que nos atañe debemos tener en cuenta lo siguiente: somos el país más romanizado del mundo. En esencia somos el resultado de la invasión romana de la península y de la conquista absoluta por Roma de la misma en tiempos del emperador Augusto. El cristianismo arraigó con fuerza en España desde el primer momento en que los apóstoles comenzaron la predicación del evangelio. En tiempos de Constantino la fe católica se convirtió en religión oficial del imperio. A la progresiva disolución del imperio militar le sucedió la construcción del imperio espiritual católico. La Iglesia Católica tiene una estructura similar a la imperial romana. Un emperador, Papa, un senado o curia y una presencia del poder eclesial ubicua y transnacional. Diócesis al mando de obispos, parroquias al mando de sacerdotes, etc. ¿Qués somos los españoles?, pues somos hispano romanos hasta la médula. Y eso significa que pertenecemos a la civilización cristiano romana. En el imperio tardío la fe se cimentaba en el Nuevo Testamento, en el Dios hecho hombre y en el amor incluso al enemigo.
En Trento se reafirma la fe en Cristo y en su mensaje. Se insiste en la necesidad de los sacramentos para la salvación del alma. Se requiere el celibato en los sacerdotes y en religiosos, también se busca eliminar las malas prácticas de la Iglesia. Venta de bulas y cargos eclesiásticos y cosas semejantes. El emperador del Sacro Romano Imperio Germánico llama a cerrar filas y a apretar los dientes frente a la rebelión protestante.
El protestante prescinde de la Iglesia Católica. Dice creer en Cristo, pero también lee la Biblia a su antojo. No necesita intermediarios ni sacramentos. La naturaleza humana es esencialmente maligna y ni los actos más aparentemente altruistas están libres de oscuras intenciones. Solo la fe en Cristo salva. Lo demás es libre. No hay pecado, no hay egoísmo, no hay lujuria, ni soberbia, codicia, envidia. Nada en el protestantismo resiste a la sola fe en Cristo.
Pero, lo oculto en el protestantismo está precisamente en el Antiguo Testamento. La Torá o la Biblia hebrea son palabra de Dios y por tanto tan poderosas como la fe en Cristo. El racismo, la intolerancia hacia otras civilizaciones, razas, tribus, el derecho a una tierra prometida aunque esté ocupada se convierte en derecho de conquista a sangre y fuego. El Dios del AT, es vengativo, destructor y según el protestante es el mismo del Nuevo Testamento, obviando que precisamente el del AT acaba por llevar a la muerte cruel a Nuestro Señor. Lean el viejo testamento y lo encontrarán tan entretenido como las películas actuales de Hollywod, en las que es difícil salir del vivo del cine, puesto que el héroe siempre mata a cientos de enemigos sin que se le arrugue una ceja.
No, en Trento, no nos equivocamos de Dios. Por contra el Dios protestante se ha acabado imponiendo a base de mentiras y asaltos miserables a nuestra esencia hispano romana.
No nos equivoquemos, somos la civilización cristiano romana. Los protestantes son la civilización judeo cristiana, con mucho más de judaísmo que de cristianismo. Por eso Trump parece un criado de Netanyahu, por eso España está en el punto de mira y se disuelve a ojos vista tal como ocurrió con el imperio romano y con el imperio español.
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