España con el señor Sánchez y esposa, Felipe VI y esposa parecen empeñados en el camino de destrucción absoluta de esta pobre nación atacada desde fuera y corrompida desde dentro.
la Constitución del 78 arrancó con un nuevo rey Borbón al frente. Con otro régimen hubiera ocurrido exactamente lo mismo porque nuestros enemigos así lo habían decidido. En todo caso la trayectoria de destrucción de España estaba ya diseñada.
El felipismo socialista entregó la industria nacional a los países supuestamente aliados.
Alemania financió autopistas, trenes AVE, museos y parques temáticos a cambio de la demolición de factorías de acero y de construcción metálica. Fue el precio a pagar por entrar en la comunidad económica de entonces. Carlos Solchaga gestionó del encargo alemán bajo la denominación del eufemismo "reconversión industrial". Por supuesto hubo comisiones.
En el orden político el felipismo y el guerrismo sí tuvieron una cierta idea de España. Intentaron controlar el nacionalismo catalán pujolista, pero por alguna razón fue imposible y finalmente el 1O estalló décadas después, lo que ellos ya barruntaban que sucedería.
Frente a ETA optaron por el enfrentamiento directo y por la creación del GAL para oponerse a Francia como país de retaguardia y abastecimiento de la banda. Se le llamó guerra sucia, pero qué guerra no lo es.
Aznar aparentemente mejoró la situación económica y nos metió en el euro, como consecuencia los precios subieron a la estratosfera. También nos metió atados de pies y manos en la UE actual. En política nacional entregó sin necesidad competencias exclusivas del Estado a las Comunidades Autónomas. Es conocido el caso de un andaluz que viaja a Asturias, se le manifiesta una enfermedad grave que necesita urgente operación para evitar consecuencias irremediables en el futuro y la sanidad transferida le niega la atención obligando al enfermo a costearse un taxi para trasladarse a la comunidad andaluza y recibir la atención que necesita. En educación, Aznar, lo mismo. Para qué seguir, el desmantelamiento nacional continúa progresivamente desde el 78. En política antiterrorista Mayor Oreja parece tener éxito, pero a ETA acorralada le suceden pactos extraños entre fuerzas políticas y sindicales. A la política antiterrorista de Mayor la denominan "ley sucia" y continuamos en el mismo sendero del PSOE, ETA no puede ser atacada y menos vencida. Hay fuerzas poderosas que la protegen.
A Aznar le sucede Zapatero que aterriza como una explosión nuclear en la España del 11 M.
Al desmantelamiento económico de González, al desmantelamiento político de Aznar le sucede la política de demolición social de Zapatero y luego Rajoy.
Rajoy instituye a Cristóbal Montoro para aumentar y recaudar impuestos que comienzan a arruinar a la clase media española, si González y Aznar han arrasado al proletariado, Montoro arruina a la clase que creó el franquismo. La señora Fátima Báñez con expresión pétrea modifica el Estatuto de los Trabajadores y echa al paro a lo poco que quedaba del antiguo y pujante proletariado. La solución del desastre económico de Zapatero cae sobre los hombros de los más humildes trabajadores. Creo que a esta señora le han dado varias medallas.
La entronización de Sánchez tras la revolución de colores catalana significa la desaparición de España en el corto plazo. Los que sueñan con nuevas elecciones se equivocan. Sánchez no se va a ir porque está sostenido por Soros y en su fuero interno se reconoce como el gran traidor a España. El conde don Julián del siglo XXI que abre las puertas al invasor africano y además nos arrunina para pagar semejante traición.
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