Series de televisión y NOM.
Familia de policías es una serie que últimamente veo en un canal que se titula VEO7 especializado en temas de ficción policíaca.
Me llama la atención porque la familia en cuestión es católica de origen irlandés. Tres generaciones de policías de Nueva York se sientan semanalmente en una comida o cena familiar, bendicen la mesa por turno y ponen en común sus problemas policiales, incluso los más delicados en presencia de tres jóvenes menores de edad.
A veces mientras exponen sus puntos de vista blanden tenedores y cuchillos como si estuvieran en un torneo medieval de escudos y espadas·
El patriarca al mando es Frank Reagan interpretado por Tom Selleck que en cada episodio nos brinda una llamativa capacidad de contorsionismo facial. Es el director de la policía de NY. Su hijo, el protagonista principal de la serie es Dany, un hiperactivo, agresivo policía capaz de cualquier barbaridad con tal de salirse con la suya.
Veterano de la guerra de Irak, estuvo en Faluya según el guión. Defendiendo a su país, según el guión. Todo un clásico en el esquema mental que gobierna, hasta ahora al menos, la teoría de que los USA son los buenos, todo lo hacen bien y los demás son terroristas que hay que exterminar.
Otros personajes completan la saga familiar que dejaremos para posteiores análisis.
El catolicismo de los Reagan les lleva a estar relacionados con la élite de los prelados de NY en una estructura de poder e influencia con un arzobispo al frente interpretado por Stacy Keach.
Como digo la serie es atractiva en principio. Los guionistas son creativos. Pero la esencia ideológica se sostiene a duras penas en el alambre de lo políticamente aceptable. Hombres al mando, mujeres en los puestos principales de la fiscalía. Todas las que aparecen son señoras de pasarela, perfectamente maquilladas y atractivas al tiempo que implacables en el cumplimiento del deber.
No solo de la fe católica vive la familia Reagan. Adoración a la bandera USA, referencias a la policía de NY como la mejor policía del mundo y una serie de acuerdos y desacuerdos con alcaldes primero blancos, luego negros y posteriormente mujeres, creo. Discusiones de alto nivel entre el director que hace muecas como si su rostro fuera de goma y los políticos de turno que finalmente acaban en tablas o en acuerdos supuestamente en beneficio de los ciudadanos de la gran ciudad.
Culto a la igualdad absoluta entre hombres y mujeres. Culto a la igualdad racial. Respeto absoluto al Islam que es representado por sospechosos habituales, siempre inocentes de las sospechas policiales, siempre resentidos que muestran cicatrices por agresiones supuestas después del 11S.
Recuerdos lacrimosos al tremendo atentado de las torres gemelas. Nula autocrítca acerca de los miles, cientos de miles, quizá millones de muertos causados por USA, UK y sus secuaces israelíes en el Oriente Medio, léase Irak, Libia, Siria y ahora Irán. Y algún que otro episodio dedicado a los dictadores latinoamericanos que la ejemplar familia se ve obligada a detener, amenazar y expulsar del paraíso NY a los arrabales de la basura hispana que les rodea.
Ninguna crítca a Arabia Saudí y sus emiratos limítrofes que por lo visto no son dictaduras.
En resumen, delicado equilibrio entre la tradicional idea de la grandeza indiscutible de Estados Unidos, lo nuevo que podríamos llamar el NOM y en definitiva la exudación de esa ideología emergente que nos vuelve a todos locos y nos lleva a la inacción por la incomprensión.
"¿Quién soy? ¿qué hago aquí?"
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